Mínimas #2
Vivimos en la época de la sobreabundancia: de información, de creaciones artisticas, de opiniones. La red nos ha ahogado en el exceso: el conocimiento es mucho más accesible, pero al mismo cada vez resulta más difícil “estar informado”, “saber de”. La tarea fundamental para el receptor ya no es tanto interpretar y valorar, como seleccionar entre infinitas posibilidades. Ante esta situación, cobran una especial relevancia los mecanismos de filtro: la crítica, los blogs; también la confianza puesta en determinados sellos, editoriales, nombres propios.
¿Qué sucede cuando los filtros comienzan a ser excesivamente abundantes?